Fiestas
de Castellón
Las principales fiestas de la ciudad son las que conmemoran su fundación, Festes
de la Magdalena. Son nueve días de fiesta que se estructuran
desde el tercer sábado de Cuaresma hasta el cuarto domingo de aquest
periodo. El núcleo de la celebración es la Romería de les
Canyes, con la participación de decenas de miles
de castellonenses que cada año rememoran el hecho fundacional regresando
al solar de sus antepasados, en el cerro de La Magdalena.
Esta costumbre tuvo en sus principios un carácter penitencial que
aún se conserva hoy en día.

Junto a la Romería cabe destacar el protagonismo de las Gaiatas],
monumentos de luz exclusivos de Castellón, las cuales desfilan
en la noche del tercer domingo de Cuaresma y permanecen en distintas
plazas a lo largo de toda la semana de fiestas.
Como fiesta grande que es, el día de La Magdalena tiene una gran víspera,
con la celebración de la Cabalgata del Pregó, verdadera
muestra etnológica de las costumbres de los distintos pueblos de la provincia.
Durante toda la semana se suceden los conciertos, los espectáculos
pirotécnicos y taurinos, las actuaciones de grupos de teatro de calle,
las verbenas y las cenas populares, hasta llegar al siguiente fin
de semana con la celebración de la ofrenda a la Mare de Déu del Lledó y el Magdalena Vitol,
particular forma de poner punto y final a unas fiestas que se caracterizan
por su alto grado de participación popular.

A lo largo del año también se celebran las fiestas en honor a la
Patrona de la ciudad, la Mare de Déu del Lledó [foto5],
cuyos actos principales tienen lugar el primer fin de semana de mayo.
Con la llegada del verano, se celebran en el Grao las fiestas en honor
a San Pedro, cuya procesión marítima es uno de los actos más espectaculares.
En el Grao existe una gran afición al bou de carrer, por lo que el recinto
taurino se convierte en el corazón de la fiesta.
El calendario festivo de Castellón se completa con la celebración de las
fiestas patronales en honor a San Cristóbal, en pleno
mes de junio, en las que los actos culturales adquieren especial protagonismo.
Asimismo, hasta dieciocho calles y barrios celebran sus fiestas en honor
a sus respectivos patrones, celebraciones cuyo origen, a veces, se pierde
en la noche de los tiempos y siempre obedece al objetivo común de honrar
las tradiciones.
